A veces, expresar un estado de ánimo, una emoción, un sentimiento, puede hacerse no sólo gestualmente, o utilizando el verbo, también es muy efectivo intentar plasmarlo por medio de la escritura.

 

Escribir es algo más que un simple ejercicio intelectual. Es sin duda alguna, un magnífico ejercicio emocional.

Buscar las palabras, con sosiego, con énfasis, con sentido, obliga a un ejercicio mental muy constructivo

 

Escribir un relato, ensayo, incluso una rima, ó lo que equivale, intentar reflejar hechos ficticios ó figurados a través del ejercicio de la mente combinado con la escritura, no deja de ser un estupendo campo de batalla en sentido figurado, donde los sentimientos, las emociones, y los mensajes que se quieran transmitir, constituyen una ecuación muy interesante donde las incógnitas se van despejando al igual que las matemáticas paso a paso, en una muy interesante labor de imaginación, que si es capaz de despertar el interés de quien se presta a leerlo, entonces puede pasar a ser relevante y hasta publicable.

 

Describir con prosas sencillas hechos complejos, elevan el nivel a ejercicio mayor, y pueden contribuir sin duda, a ordenar los pensamientos, y a equilibrar el lenguaje y las formas de expresarse correctamente.

 

Por ello, desde mi humilde opinión, la escritura es algo que aconsejo como terapia emocional, pudiendo enfocarse desde diferentes ópticas, según el tema que se escoja para describirse escribiendo.

 

Algunos de los relatos aquí escritos, han sido ya publicados en otros medios de internet