Viaje por revivir la ilusión

Liverpool 12 al 14 octubre

 

 

 

Salimos un viernes 12 de Octubre de 2007. Día de las "pilares". Llegamos un domingo 14 de Octubre del 2007, habiendo puesto la primera piedra de unos "pilares" para futuros encuentros. Y en el recuerdo, sólo buenas sensaciones nos embargaban, de haber cumplido un sueño para casi todos, el de visitar la ciudad de continuo peregrinaje de los admiradores de la música contemporánea, la ciudad que vio nacer a cuatro buenos amigos, que con ilusión y saber hacer, fueron capaces de dar un giro a la historia en pos de libertades hacia las generaciones juveniles, canalizadas a través de la música. Un viaje al pasado de los Beatles, aún presente en el magnífico legado de sus canciones y sus influencias vivas en la música actual.

 

Pero describamos los detalles...

 

Son las 7:50 de la mañana. Mi Merche y yo salimos hacia Sant Cugat. Allí nos espera Julia, para emprender viaje al aeropuerto, y embarcarnos en EasyJet. Tres dias nos esperan que presumimos inolvidables, en la ciudad que vio nacer y crecer a The Beatles : Liverpool. De la zona norte de Barcelona, Merche y Jaume vienen al encuentro. Desde las arenas finas de Castelldefels, el promotor de la ilusión recuperada por los “ninyos del barrio”, después de más de 40 años, José Luis, junto a su esposa, acude también. A las 9:00 nos encontramos todos en el hall, y sacamos los billetes de embarque. Lleno absoluto en los controles, y vemos que las dos horas de antelación antes del vuelo, eran necesarias.

 

Todos tenemos nuestros motivos. Julia hace el viaje como homenaje a su hermano, y estampó su firma con su nombre – emotivo y esperado momento, Julia - al lado de la verja de Strawberry Fields.

Jaume, sólo hace falta ver su e-mail, para descubrir qué pasión nada oculta, le mueve hacia la ilusión compartida del viaje.

Merche acabó por cumplir ese sueño a pesar que no era la fecha más indicada para que su familia le acompañase, no pudiendo compartirlo con ellos.

José Luis, sin ser fan, todos sabéis es incapaz de dejar pasar un momento así.

Yo por mi parte, aprendí a tocar la guitarra con los Beatles, y respecto a mi Merche, juntos nos enamoramos con la música de los Beatles, … para qué deciros más.

 

El viaje tuvo tres días de duración y nueve momentos cumbre. Para empezar, el hotel era de cuatro estrellas casi lujo – Radisson Sas – y no nos llovió más que en la noche del sábado, una media hora, coincidiendo con la cena. Los demás día, nublado, pero sin llover y con una temperatura correcta para la época. Cielo gris típico inglés, el “blue sky" sólo en nuestra imaginación, pero eso no quitó en ningún momento lo bien que nos lo hemos pasado.

 

Sí, … lo sé…Me vais a preguntar…¿Qué cuanto nos costó? ¡Tirado de precio! Lo veréis al final...

 

Pero eso después, primero vamos a contaros la cantidad de cosas que se pueden hacer con un presupuesto muy aceptable para un país que no es tan caro como lo pintan, … ¿ó será que España es un país muy caro hoy día?

 

Los momentos cumbre que os decía, fueron :

 

1         Patear la zona comercial y centro de Liverpool, y conocer las afueras

¿Quién dijo que Liverpool era feo?

2         Descubrir el muelle del Albert Dock y su magia

3         Visitar el museo de los Beatles : The Beatles Story

4         Paseo por Liverpool en coche anfibio, que acaba metiéndose en el río, toda una aventura.

5         Mathew Street, su candor,  su historia, …y sus locales

6         The Cavern, dentro de Mathew Street, donde los Beatles acunaron la marca de una música que iba a abrir unos horizontes musicales que aún hoy disfrutamos.

7         Visita en taxi contratado especialmente para los “ninyos del barrio”, a los lugares relacionados con la infancia y juventud de The Beatles y lugares de inspiración para algunas de sus canciones

a.       La verja de Strawberry Fields

b.       Penny Lane street

c.       La tumba de Eleanor Rugby

8         El pub karaoke del sábado noche donde los “ninyos del barrio” dejaron su nota…musical

9         Las compras en el Beatles Store, como colofón

 

 

UN 12 DE OCTUBRE DEL 2007

 

Pues como ya podeis suponer, la aventura empezó al despegar el avión.

 

        

 

Después de la cabezadita de rigor, y las fotos descendiendo, pisamos suelo de Liverpool, donde a golpe de taxi, nos acercamos al hotel. 14 libras…

     

 

El equivalente e 20 €… Barato, ¿no?

Una vez en el hotel, tomada posesión del mismo y hecha alguna que otra foto en torno a un

maravilloso piano blanco a imitación del de John Lennon y su “Imagine”,

con un mapita en la mano, salimos a comer y planificamos la tarde-noche, y los días posteriores, a la espera del día cumbre – el sábado – donde la actividad Beatle sabíamos iba a ser intensa.

 

                

 

MUELLE DE ALBERT DOCK

 

Deslumbrados en cierta manera por la comodidad del hotel, y habiendo apreciado la voz en off de la ascensorista “robot” – “opening doors…”, … “closing doors…” "second floor...", salimos con hambre a comer. Se saldó con una visita a una pizzería que no estuvo mal, aunque cara. Y de allí, decidimos situarnos caminando hasta el Albert Dock, sito a unos 20-25 minutos según el paso, del hotel.

 

                               

El Albert Dock es un reducto cerrado del río Mersey, para atracar los buques, que seguramente en el pasado llevaron a cabo no sólo transacciones comerciales, sino tráfico de esclavos. En la actualidad es zona turística con al menos tres museos diferentes en sus instalaciones, uno de ellos, el de Los Beatles, que se llama The Beatles Story. En una esquina del muelle, de forma cuadrangular, que visitamos por la zona peatonal el viernes, y por encima del agua, el sábado, está Granada Televisión

                                      

 

, y al final de él, se puede acceder al camino que lleva a los Ferries para dar un paseo por el río, el que lo quiera.

 

CENTRO DE LIVERPOOL                                             

 

Visto el muelle, hechas las fotos de rigor, fichando mentalmente alguna tienda con souvenirs de The Beatles, enfilamos la tarde del viernes hacia el centro caminando. Obras y más obras…                Y es que el año que viene, el 2008, Liverpool será declarada capital europea de la cultura, y hay una importante movida en obras que se inaugurarán antes de que acabe éste año.

Llegando al centro, alrededor de Mathew Street, existe una zona peatonal donde pasear rodeados de almacenes. Hay bastante gente por la calle, en los tres días en que paseamos por ella, y se respira un ambiente festivo, y se hace agradable pasear por disfrutar de una temperatura fresca sin hacer frío para nada.

 

                        

 

La estructura de Liverpool, hace que el centro esté todo al alcance de caminar, con calles no demasiado anchas, y edificios típicos de la arquitectura inglesa, con el ladrillo rojo. 

                             

 

MATHEW STREET - THE CAVERN

 

Y llegamos al punto fetiche del viaje : Mathew Street. Allí donde se nos enseñaba en los 60’s aquellas colas enormes de gente joven para entrar en The Cavern.

Mathew Street es una calle estrecha y corta, apenas llega a los 200 metros de longitud, que está enclavada en el barrio típico Quarter, cruzada por callejones.

En ella, nada más entrar hay una figura en bronce a tamaño casi natural de John Lennon, donde la foto es obligada.

 

                

 

No creo que hagan estadística, pero seguro que se hacen miles de fotos diariamente al lado de esa estatua…¿Lo sabrá Yoko y aún no cobra por ello?..¡Qué malo soy!

Unos metros más allá, en la acera de enfrente de la estatua, está la situación actual de The Cavern,     que es una reproducción fiel del auténtico tan sólo unos metros después, que tuvo que ser cerrado.

 

Entrar y deslizarse por las escaleras de bajada del Cavern, produce una sensación especial. Te paras continuamente para hacer fotos bajando las escaleras, junto a rótulos copia del original The Cavern,

 

                       

 

por captar los innumerables grafitos de firmas estampadas de los que han pasado antes, y por fin el reducto – pequeño – con el escenario al fondo. ¡Mágico momento…!

 

   

 

Con las columnas de ladrillo en arco, al fondo aparece mal iluminado el mini escenario donde uno se podía imaginar a los Fab Four rodeados de chicas de entonces, de pelos crepados, faldas largas, plisadas, blusas amplias, que con miradas encandiladas se los comían vivos, mientras los cuatro cantaban una y otra canción… A ambos lados, mesas que permitían estar sentados degustando las birras que se servían casi a la entrada, en una típica barra de bar.

 

       

 

     

 

Allí conocimos a Jenny,   una camarera del local, que nos atendió en todo momento muy solícita, muy amable, … sorprendidos de su afabilidad quedamos. No es la idea que tienes de los ingleses. Unas buenas birras degustadas, fotos a tutti pleni, tras una puerta un conjunto hace más ruido que ensaya música, y en las paredes, fotos de la época,

 

     

 

 …estábamos todos como un poco alucinados, saber que allí se había fraguado toda la revolución musical de los 60’s transmitía buenas vibraciones…

 

THE BEATLES STORY (museo de los Beatles)

 

Otro gran momento cumbre, fue la visita a The Beatles Story , una especie de museo donde los eventos se presentan cronológicamente en el tiempo. Nos dieron unos cascos con una especie de magnetófono en español, y en cada estación, donde figuraba un número, debías pulsarlo y escuchar sus explicaciones al respecto.

 

                       

 

La visita duró unas dos horas largas, incluyendo el paso final por una tienda – carísima – de objetos relacionados con los Beatles.

Difícil de describir, lo que allí se vive. Hay que estar dentro, y en realidad para eso fuimos. En algunos pasajes te inunda una emoción, retrocediendo a través de la historia a los años 60’s en adelante.

 

             

 

     

 

     

     

 

Emoción que estalla en tu interior al final, cuando se visita la sala especial dedicada a John Lennon y su piano blanco, como homenaje al músico asesinado.

La descripción de lo vivido en el museo, pasa desde sus primeros pasos en Hamburgo, por su vuelta a Inglaterra, a Liverpool, actuando en The Cavern, donde al principio los confundieron con alemanes que dominaban bien el inglés, … luego sus éxitos, el devenir por las discográficas, que ninguna los quería dentro – Decca una de ellas – finalmente el apadrinamiento por Brian Epstein, su arrasar entre la juventud, el viaje a USA, el primero, demoledor y finamente preparado por Brian, con la famosa actuación en el Shea Stadium, su visita a Japón, el quinto Beatle George Martin y sus magníficos arreglos de las canciones, actuación ante la reina, visitas a varios países europeos, entre ellos España en época de Franco, su segundo viaje a USA y el fiasco por las polémicas declaraciones de John, su vuelta a Inglaterra, las películas que habían grabado ya por aquel entonces, la muerte de Brian, su experiencia con el Maharishi, su dejar de actuar en directo, la grabación en estudio, culminada con su asombrosa y magnífica obra Sergeant Pepper’s que marcó una nueva manera de componer casi, las primeras desavenencias, la separación de John, la entrada en escena de Yoko, el hartazgo de Paul, y la separación de los Beatles.

 

Emocionantes recuerdos, que a mi me indujeron a pensar que hacía yo en España y por qué no había viajado a Liverpool, … pero claro, con 12 (1962) años que yo tenía entonces, y los pocos medios de la época.

Sabe mal no haber vivido todo aquello en directo, … las colas de The Cavern.

 

En los círculos musicales americanos, a éste período musical se le conoce como la “British Invasión”, y habría que ver qué responsabilidad tuvo en ello Brian Epstein, que llevaba otros grupos aparte de los Beatles, por parte inglesa, y qué parte de responsabilidad tuvo el show de Ed Sullivan en los “Status”, cuando fue presentando a todos los artistas ingleses de la época desde los Animals de Eric Burdon, pasando por los Kinks, los destrozos de The Who en el escenario, y como no, con el Show de Ed Sullivan acerca de The Beatles, entre otros grupos británicos de la época.

 

VEHÍCULO ANFIBIO

 

Nos apeteció después de la visita al museo, embarcarnos por idea de Jaume, en un vehículo anfibio llamado Yellow Duckmarine (no lo llaman Submarine por no pagar peaje, imagino)

 

                     

                   

 

que dá una vuelta de media hora por el centro de Liverpool significando los monumentos y las zonas de interés, para acabar sumergiéndose en los muelles anexos al río, cerrando las compuertas de a bordo en la superficie.

La verdad es que impresiona. Fue emocionante el momento y lamento que un video que filmé al respecto, no se me haya quedado registrado.

 

TAXI FAB FOUR

 

Salidos del museo, la comida en el Albert Dock, y a las 14:30 en punto había contratado dos taxis para visitar los lugares de Liverpool relacionados directamente con The Beatles.

 

José Luis, se nos perdió yendo a buscar un pin de Harley a un lugar cercano al fin del mundo (por no decir quinto coño, que queda peor), y por tanto él y su mujer, no vinieron. Había contratado por Internet dos taxis, y al no estar ellos, cabíamos todos en uno. Tuve la suerte de poder anular un taxi de los que venían sin pagar su penalización, y apalancarnos los cinco que quedábamos, en uno sólo. Así el viaje lo hicimos los cinco en familia.

 

Jaume,   que domina mejor que yo el inglés      (aunque sea alto y fuerte), se situó muy cerca del conductor y nos traducía cosas que nos iba contando.

         

Y entonces visitamos las casa donde nacieron todos,

 

     

 

el instituto donde estudió Paul, la casa de la tía Mimi que acogió a John,     el primer apartamento que Brian les cedió a Cinthia y a John,

 

la propia casa de Brian, Penny Lane y algunas casas citadas en la canción,

 

                  

 

                            

 

la verja de Strawberry Fields,

 

                           

                  

 

el orfanato en el que se inspiró John para componer luego en España, mientras rodaba la película “Como gané la guerra” de Richard Lester, la canción “Strawberry fields forever” una de sus genialidades, no sólo por composición, sino por los efectos que George Martin incluyó como primicia, para acabar pasando por la iglesia de San Peters, donde por primera vez se reunieron Paul y John para tocar juntos en The Quarrymen, hablar con el párroco testigo de aquel encuentro, ofrecernos unos dulces, y vendernos algo. Luego desde ahí, y visitamos la tumba de la familia

 

 Rigby, donde figura Eleanor Rigby   , que inspiró a Paul en una de sus

 

canciones más bonitas y de denuncia social.

 

Salimos encantados, tres horas duró el evento, y las máquinas de fotos no paraban de funcionar. Y de allí fuímos de nuevo a Mathew Street.        

Teníamos que visitar otra vez The Cavern, … pero una sorpresa nos aguardaba…

 

KARAOKE EN MATHEW STREET

 

…a mitad de la calle Mathew Street teníamos sed y vimos un pub con mucha animación. Veníamos algo rebotados de un estúpido que nos atendió para comprar un pin dentro de The Cavern, que si no lo cambian, espantará a todo Dios. Todo lo contrario de muestra amiga Jenny, el día anterior, una pelirroja muy simpática que se desvivió en informarnos de lo que le pedíamos.

Entramos dentro, y era algo más que un pub…Era un karaoke.

 

          

 

Gente menuda, de edades varias, cantaban con las cervezas en la mano.

Comenzamos por imitarles en lo de las cervezas, … para acabar imitándoles en lo de cantar micrófono en mano, subiendo al estrado Jaume y yo, y cantar dos canciones de The Beatles : “In my life”, y nada menos que “Nowhere man”, cuyas notas se las traen, y el dúo es casi imposible por el acople de las dos notas, y menos a capella.

 

                    

Debo reconocer que la gente inglesa que había allí se portaron, fueron indulgentes con nosotros, … bueno, … oídos indulgentes con nuestros desafinamientos difíciles de controlar, … porque a decir verdad, la música tan alta, era sumamente difícil oírse uno a sí mismo, y por tanto poder calibrar tus notas vocales. Del pub una vez JL se unió a nosotros, después de su periplo “en busca del pin perdido”, acabamos la noche en un restaurante español de tapas, con una cena agradable. Mientras, fuera, caían unas  gotas de lluvia, las primeras de todo el fin de semana largo, que pronto acabaron, y nos permitieron ir hasta el hotel en seco.

El viaje se acababa, lo que había que hacer ya estaba hecho, JL y su esposa salieron a un bar de travestis, y el resto nos retiramos a dormir después de un día intenso pero feliz, muy feliz.

 

BEATLES STORE

 

El plan de domingo era claro. Comprar recuerdos de los Beatles en las tiendas especiales de Mathew Street, despedirnos de las últimas calles de Liverpool con un paseo, comida final, … y hacia el aeropuerto.

En las tiendas de los Beatles hay de todo. Ya teníamos recuerdos que compramos en la tienda de Museo, pero había que rematar y completar el “ajuar” Beatle. Jaume, un gran coleccionista de temas “beatlenianos”, fue el más solícito en recorrerse todos los rincones de ambas tiendas.

 

                   

 

Para acabar, comida en un restaurante italiano de despedida, y vuelta al hotel con las bolsas de los Beatles llenas de recuerdos.

 

        

 

Aún nos quedaban las fotos pendientes en el aeropuerto de John Lennon junto a la estatua puesta allí como homenaje.

 

 

 

¿QUÉ NOS COSTÓ TODO?

 

Ahora sí. Hablemos de ello…

 

Viaje……………….entre 125 y 150 € / persona, según las fechas de compra billetes avión

Hotel ……………... 346 € dos noches por habitación de dos personas

Fondo común…….. 700 libras (1050 € ) para gastos, ó 150 € / persona

 

Con el fondo se pagaron  los taxis, el Fab Tour taxi de los Beatles, el museo, las comidas y cenas, las cervezas, y sobraron 20 libras aún.

 

Podríamos decir pues que aproximadamente, el coste del viaje todo incluido, salió a :

 

450 € / persona

 

Un  bajo coste para las muchas cosas que llegamos a hacer.

Se cumplieron todos los objetivos, incluso el económico. Al final, todos encantados, nos despedimos en el aeropuerto de Barcelona, una vez completado el periplo Quedamos en que ésta no será la última excursión juntos...Nos veremos seguro en otra excursión …

 

¿Quién se apunta a acompañarnos en la próxima?

 

Ricardo Vidal - Octubre del 2007

 

Nota : Todas las fotos aquí expuestas y más, las puedes ver en los siguientes álbumes de Liverpool.

 

Álbum de Julia - Fotos de Liverpool

 

Álbum de Richi - Fotos de Liverpool

 

PD. Una pequeña confesión… El programita del Gates, el Word, con el cual he escrito ésto, me ha traído loco… probad a escribir Beatles con el corrector ortográfico abierto y os cambiará a Vétales. Y cada vez que escribía “ninyos del barrio”, me cambiaba a “niñillos del barrio”       … Escribía Fab Four y me cambiaba a Fab Tour (¿si es una palabra inglesa igual por qué me la cambia?) Pones Beatles Story y te la cambia  a Vétales store…¿Qué narices será Vétales para el corrector ortográfico? ¿A quién tenemos que “vetar”? ¿Es que Gates no traga a los Beatles y nos dice que los vetemos? jajaja Duendecillos “expertos” de la informática, jeje…No, … si resultará que el Gates sabe más castellano que nosotros…¡¡Este Gates!!