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Canción de estructura fácil, abordada desde la más estricta sencillez, para llegar en su mensaje sin perderse en arreglos que desvirtuasen su contenido. Un piano, cuatro acordes más un rif repetitivo de cinco notas que enlaza el dominante y la tónica, unos sencillos compases de batería, y su voz nasal de siempre, desgranando unas utópicas pero no menos bellas palabras que describirían su mundo ideal.
"...imagina que no hay cielo, ... imagina a todo el mundo viviendo la vida en paz, sin religiones, ... puedes decir que soy un soñador, ... pero no soy el único..."
Por prensa especializada fué nombrada la mejor canción pop del siglo XX Se ha convertido en el himno por excelencia de la paz. Estuvo boicoteada en USA su difusión en los medios, mientras la guerra del Vietnam tocaba a su fín, a principios de los 70's, por considerarla subversiva.
En el videoclip de lanzamiento, el escenario era el que creyeron adecuado John y Yoko : llegando a su casa casi invisible entre la niebla, y una vez dentro, espacio vacío de tonos blancos, llenado por Yoko y John, sentado en un majestuoso piano blanco..., interpretando la canción...
¿Hay algún color que defina la paz mejor que el blanco?
La luz poco a poco se vá apoderando de la estancia de la mano de Yoko mientras John desliza su voz con las notas del piano, ... como un rayo de esperanza hacia la utopía de una paz basada en una sociedad donde sólo hay cielo, sin infierno, sin fronteras por las que vivir ó morir defendiendo, sin religiones...
Si se pretendía dar todo el énfasis al mensaje de la canción, ... ¿para qué llenar la estancia con objetos materiales?
Un canción sencillamente genial, representada en un clip no menos impactante
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